
ACERCA DE
En Tizmiche, celebramos la cocina peninsular como una forma de memoria viva.
Nuestra propuesta nace del respeto por los ingredientes locales, las técnicas ancestrales y el ritmo pausado del fuego lento. Aquí, cada plato honra la tradición del sur de México mientras dialoga con una mirada contemporánea.
Cocinamos con intención, dejando que el sabor, la tierra y el tiempo hagan su trabajo.

Cenas
Horario
Se sirve todos los días entre 7:00 a 11:00 p.m.
Cruje la masa, el frijol respira. Pulpo y mole se funden como fuego y mar. No se come… se encuentra.
Crujiente de carne especiada con hummus de chiles secos, quelites y en encurtidas. Un bocado… a gente local.
Crujen al fuego, toques de cremoso de cítrico. El maracuyá despierta, el pan sostiene. No sacia: provoca.
Encerrada, perfumada a la braza. El jocoque y el pistacho la abraza, cruje. Entre el humo, se encuentran en calma.
Granos que Crujen, humean. El ajo y el chapulín se seducen. El chile y el queso cierran el rito. Saben a infancia…
Masa y chaya guardan secretos. El camarón y la pepita se funden en sikilpak. Sabe península… a raíz.
El recado rojo lo viste de fuego. Los frijoles y la longaniza lo sostienen en la tierra. Sabe a orgullo a costa viva.
Del fuego lento surge su ternura. El chilmole lo cubre, la calabaza y las hierbas lo despiertan a su destino.
Se deshace rendida al calor. El puré de coliflor la envuelve, el mole de mantequilla la vuelve caricia. Sabe a romance.
Postres
El cacao susurra recuerdos, el mole lo envuelve, el helado de vainilla y mezcal lo redime. Dulce, sagrado, irresistible.
La naranja y la canela bailan en coñac. La nata brilla, el azúcar canta. Sabe a puerto antiguo y conquista.
MENCIÓN HONORÍFICA
Detrás de nuestra cocina peninsular hay manos pacientes y miradas sensibles. Nuestro chef honra los procesos, las técnicas tradicionales y el valor de lo hecho a mano, creando una experiencia gastronómica auténtica en Bacalar.

